JESÚS Y LOS NIÑOS
«Dejad que los niños vengan a mí y no se lo impidáis; porque de los que son como éstos es el Reino de Dios"
Jesús
nos invita a tener un corazón sencillo, capaz de recibir su amor sin
cuestionarlo y con alegría.
Los
niños tienen pensamientos sinceros, sin envidias, ni codicia, sin prejuicios. Es
por esto que la invitación de Jesús nos lleva a recuperar esta inocencia que
los años, las malas experiencias, los problemas y la vida misma, nos ha ido quitando
o apagando.
En
este sencillo texto viene una promesa importante que muestra su gran misericordia,
como “estos es el Reino de Dios”.
Ahora
a buscar un corazón sencillo y puro para entrar al Reino de los Cielos, una
tarea nada fácil, pero con Jesús, no es imposible.

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